ALAH es el Dios Uno y Único, nada ni nadie le es comparable, no tiene asociados ni iguales. No se cansa, ni tiene hijos. Conviene aquí señalar que la palabra "Allah" no designa a "un dios al que adoran los musulmanes": "Allah" es el nombre de Dios en árabe, y lo usan no sólo los musulmanes, sino también los cristianos y judios de lengua árabe para referirse a la Divinidad, que es el mismo Dios que el de los musulmanes. Él es el Señor de los mundos, el Creador y Mantenedor de todo cuanto existe, la Verdad (al-haqq), es decir, la Realidad Absoluta, y es el reconocimiento de este hecho una de las premisas básicas del Islam: que no hay más dios que Dios, o sea, que sólo la Realidad Absoluta es absolutamente real. Allah, alabado sea, es la esencia, lo único que realmente es, todo lo demás meramente existe en dependencia de Allah y está condenado a la desaparición en algún momento que sólo Allah puede determinar y conocer. Dios no 'existe', Dios ES. La existencia es la condición de todo lo demás, lo que no es Dios, lo que, en definitiva, no es. Allah es el motivo de nuestra existencia, estamos aquí para adorarle y servirle, y tener conciencia de Él es lo que nos distingue de los animales, y no otra cosa. El nombre 'Allah' es el Nombre de Majestad, o el Supremo Nombre, y es el nombre de la Esencia, del Absoluto, pero Allah es conocido, además, por otros 99 nombres ("Los Más Bellos Nombres"), que son de dos clases: nombres de Esencia y nombres de Cualidades. Allah los utiliza en el Corán para referirse a Sí mismo, por lo que son el mejor medio de conocer Sus cualidades. Son, traducidos al castellano